SAGRADA RELOJERíA

Me rebela que haya aún mujeres desconocedoras por pudor de su idiosincrática y poderosísima relojería. Mujeres capaces y fabulosamente configuradas cuyos orgasmos dependen, sin embargo, del talento o la torpeza de su pareja sexual. (acaso única y definitiva) Nuestra sexualidad lleva toda la historia acomodada a los rigores del placer masculino. Me frustro calculando las generaciones de mujeres que no conocieron el sexo más que a través del hombre que las desposó. Completamente supeditadas a su generosidad, su egoísmo, su ignorancia o su destreza...educadas de espaldas a sus cuerpos, adoctrinadas para ser solo útero, mera vasija, elemento pasivo y paciente en un ritual que la religión pervirtió a favor del hombre. NACEMOS equipadas con un arma de construcción masiva, amigas.. El clítoris es un tesoro, todo ventajas...un acceso directo al éxtasis. El placer compartido es GLORIA, como toda fiesta en compañía.. Pero ese placer íntimo y autónomo que poder salpimentar en la justa medida adaptándolo a nuestro gusto, es OTRA SANTA COSA. Masturbarnos recurriendo a consciencia a todo el repertorio de fantasías que nos vengan a la azotea es un atajo al paraíso que tenemos muy a la mano... nunca mejor dicho. Buscarse la vuelta se convierte en un juego divino, en una fiesta explosiva de consensos con una misma que puede llegar a elevarnos varios centímetros del suelo. No siempre es diestro el OTRO. No todas las mujeres se conceden un amante a la altura. Y muchas veces, estimados, a mero pollazo no se llega a ninguna parte. Me encanta que me colaboren, pero mola excursionarse, explorar sin prejuicios ni espectadores los terrenos fértiles y elásticos en los que prospera nuestra sexualidad. El clítoris es un proveedor infalible de placer, un interruptor eficaz que nos enciende y nos conecta directamente a la vida en un espasmo eléctrico sublime. Es tan agradecido, tan socorrido y está tan jodidamente bien diseñado que no acaba uno de sorprenderse con la variedad de orgasmos que procura. Tenemos orfebrería pura entre las piernas, una divinidad, SEVERO PUNTAZO...

Reivindiquemos su valor y su soberanía. Ensaya, usa y abusa.. explora tu espacio.