El mar, formidable y gratuito, limpiándome la mugre de todas las tardes aciagas de rumias sin verso.

El amor de estas olas que hoy estan de mi parte, balsámicas, rompiendo en mi vientre como todas las cosas.

La arena mullida, el horizonte entero.

Floto sin aliento, en silencio...sola.

Me sumerjo y se ahogan sin mí las ideas turbias, los recuerdos feos....la última esperanza.

Levito en las aguas. No peso.

Oscurece y me entrego a la marea.

El ritmo es profundo,

el baile de ondas bajo la luna me mece hasta la ultima infancia.

Soy un naúfrago.