Cuando NO me miro en los espejos soy menuda y delicada,

mis ojos son enormes, brillantes y expresivos...

y mi piel un lienzo claro, suave y luminoso a traves del que me transparento toda yo.

Cuando no me miro en los espejos soy una niña sin edad, una mujer sin edad, una criatura sana y eterna que deambula sin miedo al futuro o al pasado...

Y mi sonrisa es amplia y hermosa, trufada de excusas... irreversible.

Cuando no me miro en los espejos camino aguerrida y segura con mi penacho de ideas, rotunda.

y me enredo sin confusión en todos los cruces de miradas, y soy energía sin carne que la contenga...soy música...

y floto y me sacudo de la cordura la rigidez cartesiana.

Y abrazo las posibilidades, me levanto sin resaca, aprovecho los minutos restantes y creo...

Y las calles estan llenas de barrigas soleadas buscando refugio, encontrándolo.

Lejos de los espejos somos solo un halo irreverente de sensibilidad iluminando más o menos la vereda.

y soy menuda y delicada, y no pesan ni la culpa ni los remordimientos...

y me acomodo en las ternuras y devuelvo los favores, y entiendo las intenciones y jamás me siento sola.

Donde no hay espejos está la vida....con sus reuniones bulliciosas, sus carcajadas de sobremesa, sus espacios diáfanos...su horizonte de mar.

Donde no hay espejos no hay sillas vacías ni vacios crepuscularles...solo manos agarradas, estribillos, párrafos que estimulan a buscar otros párrafos, amigos...amantes rendidos.

Donde no hay espejos no hay normas trazadas con escuadra y cartabón, ni más reproches que besos, ni más miedo que esperanza.

Donde no hay espejos cabe el mundo... y sus paisajes singulares, y toda la fantasia elástica y magnifica que me arrima a lo que aún jamás miré.

Y los dibujos nacidos de la experiencia, y los ojos desnudos de prejuicios, y las conversaciones de té con alma, y los viajes de ida y vuelta, y el júbilo y las decisiones...

y yo y vosotros, sin espinas, frondosos, inmensos, reales...

Cuando no me miro en los espejos mis dedos encuentran el interruptor y no vacilo al pronunciarme...

Y me parezco más que nunca a mi y os reconozco.

Ante el espejo, al final: solo el reflejo...solo un reflejo...

Alguien de carne y hueso con el alma atada a una piedra.

Al final en el espejo solo esta mi reflejo...solo eso.