LAS ÚLTIMAS SÁBANAS

Hola, soy Andri.. la chica aquella de hace siglos, la que casi, la que apenas... Cómo estás? Anoche soñé contigo y me he despertado queriendo darte las gracias. Es un impulso que se muestra tan claro y tan sin ambiguedades que no puedo más que concedérmelo. La vida ha transcurrido a raudales desde entonces. Miles de historias solapándose a ratos, ordenándose mágicamente sobre la marcha también. Hace mucho que no miro atrás. Es un pacto tácito conmigo. Recuerdo pero no rebaño. Fuimos un detalle del paisaje, apenas un rato...justo el minuto previo a una tormenta terrible y maravillosa que despejó inesperadamente todos los caminos. El invierno me ha bajado las bragas tantas veces que lo he vivido casi desnuda mirando al cielo desde cualquier ventana. Y quería agradecerte sin más aquella primavera cruda de carne y suerte, porque estoy segura que en aquel miedo se gestó toda la bravura que me acompaña hoy, despierta y futura como me he sentido desde entonces. Años, meses, días? cuánto tiempo hace de ti? No ubico ya tu postal en el tiempo pero podrían oler a ti las últimas sábanas. He vivido como siempre muchos gozos con sus sombras, he hurgado lento y he latido grave... He coronado cimas surreales que me han dejado ver muy lejos y por tanto muy cerca también. Y puedo soñarte por primera y última vez con un agradecimiento que me llena y que te alcanza. No hay más ni menos. Gracias. Cuídate siempre.