Se despertó con los síntomas exacerbados. Llevaba enferma más de un mes esta vez.  La situación la obligaba a encerrarse. La misma presión de siempre en la boca del estómago, el corazón galopante y el pulso agitado como si acabara de volver de una marathon matutino. Conocía de memoria el recorrido de aquella afección. Se volvió sobre si misma y estrujó la cara contra la almohada como queriendo forzar el sueño otra vez, como deseando no despertar y asumir que el día se haría largo y lento como un acto de tortura. Recobrar la consciencia era exponerse de sopetón a un millón de sensaciones mezcladas… DESPERTAR del todo era MORIR un poco, RENACER a lo bestia, verse EXPROPIADA de aire, AUPADA, MANOSEADA, ENTERRADA de vuelta y LANGUIDECER finalmente como un tallo sediento. Le costaba soportar el PULSO constante que tenía con su cuerpo para que la enfermedad no lo hiciera FLOTAR y ELEVARSE a varios centímetros del suelo… Abrió sus BRANQUIAS y boqueó, incorporándose de un impulso ELÉCTRICO. Se arrastró sobre el piso hasta el aparato de radio y lo encendió esperanzada con que el RUIDO de las tertulias INTERFIRIERA entre ELLA y el ALUVIÓN. Se concentró dos minutos, puso la pava al fuego y echó el agua de la ducha a correr, desnudándose sin delicadeza, junto a la hornilla, en un gesto seco. Despojarse de la ropa y quedar a la interperie la dejaba sensualmente DESPELLEJADA en medio de la sala, con su cuerpo expuesto a la luz y a la tibieza del aire estancado de aquella guarida. Saberse desnuda le aumentaba la FIEBRE. Corrió hacia el chorro de AGUA aún FRÍO como si el AIRE fuera FUEGO y su CARNE corcho… Se sintió de pronto confeccionada con CUERDAS de guitarra, con CUERO tirante de timbales, con TECLAS sobadas de un solo trepidante de piano...carne MORTAL en contacto directo con una yema ENCENDIDA. Se sintió un vaso de AGUA rebosante VIBRANDO a los pies de una orquesta ENLOQUECIDA, una FUNANBULISTA sin equilibrio, TEMBLOROSA, perdida. Se masajeó los MUSLOS, se enjabonó el VIENTRE, arrimó sus PECHOS al chorro de agua y sintió, bajada la guardia, el primer ESTREMECIMIENTO. Ahí estaba. Era como SOPORTAR de súbito el PESO del propio cuerpo MULTIPLICADO por diez DISPARÁNDOSE hacia arriba como un ascensor ESCACHARRADO… Aquel alboroto de PÁJAROS encerrados revoloteando en su PELVIS, aquel desmadre de HORMIGAS en pánico recorriéndole la NUCA, invadiéndole las SIENES... VÉRTIGO y calor. APOYÓ las dos manos como pudo en los azulejos y JADEÓ, sin resistirse. La enfermedad le devolvió NÍTIDO un recuerdo FIBROSO y RESBALADIZO que le ENCENDIÓ el estómago como un HORNO de repostería. Una IDEA le atravesó el cuerpo desde la VAGINA hasta la MÉDULA espinal,; no podía casi mantenerse en pie… GOZÓ el DOLOR irremediablemente. A punto estuvo de echarse a llorar, CONDENADA y BENDECIDA por la misma razón. Se envolvió con el albornoz y dejando un rastro HÚMEDO con sus pies, se asomó a la ventana. El mundo ya era casi INMUNE, la ENFERMEDAD estaba a punto de desaparecer. Se hizo un ovillo sobre los cojines y se sirvió el primer mate. Le costaba TRAGAR, le costaba COMER, le costaba LEER la prensa sin dispersarse, le contaba PENSAR, le costaba ENTENDER, le costaba DORMIR, DESPERTARSE, TRAZAR una línea, VERBALIZARLO, VESTIRSE, DESNUDARSE, SALIR, VOLVER, CONDUCIR, RESPETAR el orden de las cosas, el RITMO de las conversaciones, PEDALEAR, QUEDARSE quieta, ELEGIR una película, REACCIONAR.... Le costaba TODO, lo divino y lo humano. Lo único que no le costaba era SENTIR. Cuántas veces había pasado por esto antes? Cada vez serían más IRREVERSIBLES las secuelas, cada vez la gente la miraría con más SUSPICACIA y cada vez sería combatida con más VIOLENCIA. Cerró los ojos unos minutos y se abandonó a la BACANAL de EMOCIONES desquiciantes que la enfermedad le concedía. REBELARSE era peor. Notó sin más un millón de SÍNTOMAS agudos precipitarse sobre ella, ACRIBILLARLE el corazón, TREPARLE por el flanco interno de las piernas como un batallón de REPTILES… Sintió como era de nuevo PERFORADA, PENETRADA materialmente por el recuerdo, VAPULEADA y ROTA a golpe de latido… Y se DERRAMÓ sobre el sofá con el corazón INFLADO, la cabeza ENVENENADA y las palmas húmedas. PIEDRAS, hierba, AGUA, cuero… hambre, SALIVA, infierno,CIELO... sed, PÓLVORA, cerillas, FUEGO… YEMAS, pezones, sábanas, HUESOS… armaduras, TERRAPLENES, levadura, TIEMPO… Apretó los PUÑOS y se encomendó a los SANTOS. Se vistió con prisas, apagó la radio y salió a la calle. Se había acostumbrado a avanzar con los ojos perdidos en el suelo, sin mezclarse con los otros, sin tropezar. Solo tenía que esconderse y no SUSPIRAR, asomarse y reconocerse en los ojos de los otros enfermos. Solo los locos se dejaban contagiar. La enfermedad sería antes ó después erradicada de la faz de la tierra en pos del sentido común, LA MANSEDUMBRE y el equilibrio de las masas. LA PASIÓN estaba casi EXTINTA… y ella era la ultima INSURGENTE eludiendo la VACUNA.








Suscríbete y recíbe mi próximo texto en tu email

__________________

Se dice HACIENDO.

Depredadora de verbo

transigente y copulatorio.

Adicta a la posibilidad.

DESOBEDIENTE.

" Tengo tanta gente dentro, tanta gente ruidosa y distinta, que es imposible ser a secas la que suscribe.
Soy a ratos un chico hipnotizado por la eficacia con que una mujer se maquilla sin espejo en el vagón del tren.
Soy la tendera joven de brazos firmes y manos curtidas que me parte la sandía en dos con una sonrisa traviesa... y la vieja extranjera que espera melancólica su turno.

Soy la cría que se aburre del verano en la parada del bus y los cangrejos capturados por el cubo rojo de un niño inmisericorde.
Soy esa tipa preciosa que justo se pierde en la esquina mientras camino en sentido contrario...y el chico que viste de pies a cabeza todas las ganas de besar del mundo.

Soy la madre del bebé simpático que me tiende la mano despistado por el ruido...y el tipo sucio y solitario a cuyos pies se arremolinan las palomas.

Soy la chavala que llora en la sala de espera mientras soba sin resuello la pantalla del móvil....y la que emerge de mí como un fantasma para acudir a abrazarla sin moverme del sitio.

Soy mucho rato el muchacho joven que camina con dificultad, convulsionándose casi a cada paso, grotesco...y soy también la asesina en serie de todas las miradas de compasión que despierta, incluida la mía.

Soy casi todos los ancianos del barrio, silenciosos y resignados.. y la puta desafiante que me devuelve como un boomerang la mirada, tirándomela encima como un café caliente.

Soy el escritor de la novela que leo aborrecida y la mujer que se siente insignificante junto al marido que me mira sin rastro de verguenza. De hecho soy mucho más ella que yo misma, y puedo detestarme desde sus ojos mientras la miro de lleno, sin parpadear, ajena al imbécil que la acompaña.

Soy el hermano mayor que no logra recuperar la atención destinada al bebé rollizo que la madre mira embelesada...y la señora clonada sin rastro de identidad que nadie mira porque no existe.
Soy mi padre mientras siento el mar mojarme las pantorrillas.

Soy un dial de radio que no acaba de sintonizar nada pero que repasa sin descanso toda la programación, un millón de conversaciones interrumpidas, el sonido desordenado de la vida de los otros haciendo eco en un cuerpo deshabitado."
 

- Andri Castillo Söderström

__________________

all material on this website - including texts, images and videos* - are the sole property of Andri Castillo Söderström - copyright 2020

*unless specified

0