LA CABEZA ELÁSTICA

Se puede ser diestro para fingir casi cualquier cosa, sin embargo: LA INTELIGENCIA ES UN DESTELLO QUE NO SE PUEDE IMITAR. Una mirada miope puede proyectar un misterio que no esconde… Asistido por la noble estructura de un buen guión alguien puede aparentar brillantez durante unos minutos de gloria, pero ni aupándose sobre ese puñado de frases prestadas puede fingir altura un cráneo despoblado. La sensibilidad se transparenta como las venas. Se distingue inequívocamente en las maneras, en la presencia queda que arropa sin pronunciarse... como banderas blancas asomándose a unos ojos viajados que no pierden el tiempo en juzgar veleidades porque conocen de sobra las inclemencias del camino...la duda, el fracaso, la pena...el peso del dedo acusador señalando justo el árbol que impide ver el bosque. Cuando has mirado la vida desde una boca sin hambre son esos ojos precisos que apuntan desde tu pecho los que te permiten palpar la necesidad del otro, intuir la escena, imaginar con detalle lo que nunca has visto, lo que nunca has aprendido...empatizar. LLoro cuando lloras porque algo en mí reconoce la batalla que libras aunque la ignore. No es una decisión, es memoria. Creo que la sensibilidad te permite "recordar" como si cada célula insignificante que te nutre transportara en su seno la historia de la humanidad, ese archivo colectivo de miserias y grandezas, testigo del hambre y del frío, testimonio del anhelo, leyenda del tiempo...documento impalpable del que abastecerse y partir del cual obrar. No necesito ahogarme para entenderlo, solo recordarlo" De ahí el peligro de las personas impermeables, de los cráneos blindados que juzgan y encaran al mundo desde la mirilla estrecha de su propia vida, sin abrir la puerta, sin atender la voz del viento, de sus abuelos, de la tierra.. ...incapaces de recordar la sed que no tienen, el desprecio que no sufren, el peso que no arrastraron o la talla que no visten.. Esa ausencia de profundidad en el otro es tan frustrante como adentrarse en el mar con afán de nadar y que el agua no te sobrepase jamás la línea de los tobillos. Es la falta curiosidad lo que mataría al gato, experimentar las soluciones es lo que le salva la vida. No apelo ni aspiro a otra cosa que al confort sensacional de poder estirarme en una elástica cabeza. El carisma de la gente sensible adereza la intervención más sencilla… Le da, incluso al silencio, una textura amable. La inteligencia es una forma de sensibilidad que ilumina naturalmente el espacio abstracto en que los pensamientos se cruzan, se rozan, se respetan, se enamoran y se entienden. ARMÉMONOS DE RAZONES.. Sin ternura ni compasión no puede gobernarse está tierra. El estupidez es insolidaria y sufrimos una seria epidemia.