LA BELLEZA NO HA MUERTO

Aullar es consuelo, pero también es aviso.

Y algo se mueve con vitalidad en los intestinos de esta foto fija, en el corazón caliente de los hombres buenos que se afligen, se asustan y rezan, pero que también despiertan, respiran, vibran alto y deciden...

Algo se mueve y viaja liviano de peso sorteando las paredes, las leyes, los temores, las fronteras y las prohibiciones…

Algo hermoso resiste y persevera bajo la aparente aspereza, algo se teje y construye más allá de la sombra.

LA BELLEZA NO HA MUERTO. QUE NADIE SE RINDA.

Palpita en el corazón de este ovillo, late con brío en la sonrisa que no cesa, en la generosidad fluorescente de todos mis desconocidos, en esa INMENSA mayoría amable, respetuosa y solidaria que no tiene, frente al berrido inflamado quien el ponga letra a su silencio.

La siento fluorescente en la militancia de los que han decidido combatir este persuasivo MIEDO con enérgico AMOR.

Está ahí, obvia, en la mano tendida a pesar de la puerta, en la voz que no se extingue, en la esperanza, en la mirada cómplice del último mohicano…

La belleza persiste, nos colma y nos calma...y nos ayuda a respetar el espacio, la palabra, el turno y el asiento.

Sobrevive cada día en los empecinados buenos días de cada vecino de esta espléndida colmena en la que no sobra nadie...y en el reconocimiento rendido de la fragilidad del otro, también de su grandeza.

Respira en los ojos conmovidos de los que sufren con el dolor ajeno, se asoma a las voces valientes que se afanan sin descanso en soplar el ardor de nuestra herida, reverbera en el espíritu de todos los que se sienten aludidos cuando el que sangra respira aún sin ser nuestro hermano.

La BELLEZA son las manos de Irene escribiendo cartas de consuelo y calor a los enfermos aislados, es la música de las luciérnagas paliando tanta oscuridad en pleno día, en los que conservan viva y a salvo esa entraña que AÚN se estremece de horror ante la idea de esas residencias de ancianos donde la humanidad se ha extinguido...

La BELLEZA es el sentido del humor de los que libran batallas, es el amor en los tiempos del cólera ó acordarse de aquella y de aquel que nos asistieron y nos cuidaron en alguna ocasión.

La belleza es no perder la costumbre de agradecer por respirar, de suspirar de ternura pensando en la última vez, en mi madre recorriendo kilómetros a base de repetir como un ratón los límites de su jardín para escapar de la tentación de perder la moral, la necesidad de aliviar tu soledad con guiños y de invitarte vivir en mí y a CONFIAR en que VOLVERÁ la sandía a nuestro agosto, con las ganas y el carmín…y las chelas a la fresca..

y que volverás a reirte a carcajadas la enésima vez y a llorar de pura dicha otra vez más a la verita de los tuyos, de los nuestros...porque también esto pasará….

La SOLIDARIDAD es ahora un modo de insurgencia, la respuesta humanista a la barbarie, el modo resiliente de combatir a los únicos monstruos que existen, aquellos que han convertido nuestras vidas en un macabro experimento.

Dejemos de alimentar a las HIENAS que han arrinconando a los verdaderos hombres convirtiendo el paisaje en un rentable campo de minas.

El dinero no se come, tampoco el plástico.

La tierra se desangra y ruge...tiene derecho a defenderse de esta INTOLERABLE FALTA DE RESPETO.

Y responsables son, con nuestra venia, ESA MANGA DE PENDEJOS, ESA DESAPRENSIVA MINORÍA DE FIERAS en cuyas GARRAS hemos puesto nuestra casa...bárbaros sin alma a la que les regalamos nuestro TIEMPO, la SIEMBRA, nuestro TALENTO y la VIDA.

Egoísmo y egocentrismo conspiran impulsando un modelo fiero y frívolo en el que la BELLEZA no respira.

Se nos invita a instalarnos en las estrecheces del propio ombligo, a mal respirar la vida desde ahí, apoltronados en la intrascendencia, condenados a caminar en círculos concéntricos hacia ninguna parte, a no ser, a no pensar, a sentir en “modo avión”, a no empatizar, a desertar alienados de nuestra elástica esencia para ajustarnos a las expectativas de un sistema muy poco respetuoso con la vida.

El mercado no tiene piedad y nos educa a enamorarnos de objetos, a sustituir con ellos el todopoderoso AMOR: LA ÚNICA RELIGIÓN SIN TEMPLO QUE-Oh milagro-NOS HACE FELICES.

Son persuasivos...nos hacer creer que somos los que tenemos.

Nos invita a ser porfiados, temerosos e individualistas y a caer en la puta exclavitud de conservar lo que no necesitas.

Pero LA HUMANIDAD es tan extraordinariamente seductora, lo que nos conecta es algo tan íntimo y tan natural que es difícil desoírse, desoirnos, no despertar, no rebelarnos..

El instinto nos señala una y otra vez el camino.

Y es tan cálido y gratificante RESCATARSE UNO MISMO TENDIENDOLE LA MANO AL OTRO, es tan reconfortante la sonrisa del mundo y nos procura tanto consuelo su abrazo, que entiendes que la única respuesta es dejar de resistirse. La felicidad no es otra cosa.

El bienestar común es la única fórmula para alcanzar la paz individual.

Todos queremos lo mismo. TODOS.

Lo demás es patraña y leyenda.

Es apabullante este aullido brutal de la tierra, es inquietante este castigo, pero la belleza AÚN no ha muerto.

Tampoco la verdad.

Nada es más contagioso que el amor.

CAMBIEMOS LA JODIDA INERCIA.

Honremos LA VIDA, respetemos NUESTRA HERENCIA.

La fé en nosotros mismos nos hace libres.

Yo conservo la FÉ, tengo mis RAZONES