Algunos LUGARES nos DISTRAEN con mucho éxito de nosotros mismos.

Otros nos IMPULSAN u obligan a reinventarnos cada vez, como eternos forasteros.

Hay espacios AMABLES en los que la ausencia de desafío nos CONDENA a prosperar sólo de puertas para afuera...

y entramados CANALLAS en los que el mero hecho de abrirse paso ya es un ESCARMIENTO que nos amuebla en dos suspiros la cabeza.

UNO es sin embargo el único lugar donde uno OCURRE.

Y SER HABITABLE es lo único que verdaderamente TRANSFORMA EL PAISAJE.