El SEÑUELO está en tu BOCA,

en lo que tu LENGUA dice y hace.

Cautiva quedo en tu saliva y tu discurso,

en el FONDO de tu forma,

en la TRAMA que arma el beso…

en la espiral venenosa de tu boca entrenada.

El SEÑUELO está en tu pulpa repentina sintonizando mi exceso,

en el DEBATE mudo de dos lenguas encendidas,

en el SILENCIO elocuente que abastece este relato.

El SEÑUELO está en la boca que secuestra voluntades,

que alimenta mis delirios…

En tu palabra LÍQUIDA arrastrándome contigo.

Y pronuncio BESOS como frases, como oráculos,

como VERSOS.

Te invito a mi boca:

No hay besos más narcóticos que los que pronuncian las bocas DESESPERADAS.

Y BENDITA la boca que me ALIMENTA,

bendito el SOL y el instinto...

y los senderos de CARNE y hueso.

BENDITOS los ojos fluorescentes que me ASALTAN y me encuentran,

las miradas nítidas que construyen y SOSTIENEN…

que me invitan y se acercan,

que me APUNTAN y resisten.

BENDITA la mirada que engolfa y CONSUELA.

Hay MUERDOS lentos como guisos calientes girando en la LUMBRE..

hay ROCES que regalan VIDAS en el tiempo de descuento,

hay gatos verdes en los que REBAÑARÍA muchas noches sin sueño...

hay tela marinera y PAN con DESEO..

y vikingos sueltos como gitanos, como flamencos… Como BESTIAS mansas que encierran un RETO de colmillos largos y MORDISCOS tiernos.