AGUA FRESCA Y AMOR

"Agua fresca y amor"- dice él con la serenidad desarmante de quién sabe la verdad.

"Agua fresca y amor"-brindo yo con una paz que no existe y que se ha instalado en mi alma desafiando todo lo que yo había aprendido.

No lo vi venir. No lo vi llegar. No esperaba ya algo tan completo.

Caminan en sus pies todas las criaturas que yo he amado, reconozco en sus ojos todas las miradas...es todos los hombres y todos los niños.

Los contiene a todos y no se parece a nadie.

Observo extasiada el espectáculo de ver moverse delante de mí a un animal imponente y único. Encarna sin esfuerzo todo lo que amo y admiro. No hay rastro de vanidad, artificio o pretensión en la senda o el alma de esta bestia cargada de belleza y talento; sólo generosidad, humildad y sabiduría. Siglos de experiencia, viajes y amor.

La naturalidad se ha apoderado del mundo. Del mío. Del nuestro.

Solo "Agua fresca y amor” susurra mi hombre desde una desnudez más absoluta que yo haya conocido, “solo agua fresca y amor”, refrendo y secundo con un voz nueva que no había escuchado jamás.

No había siquiera pronunciado su nombre cuando con la segunda luna cesó cualquier resistencia y supe que la magia nos había escogido.

Lloramos de sorpresa y de alegría.

Camino de su mano con la fuerza de un centauro y él camina de la mia como si no existiera otra manera.

No hay fisuras ni descuadre ni mal ángulo...solo sonrisas e impulso...

y una paz sobrehumana, inhumana, total.

No se asoma a sus ojos nadie desconocido, las palabras se deslizan por primera vez entre nosotros con la espontaneidad de quien retoma una conversación.

No cuestiono el milagro, no cuestiono la magia, no cuestiono la manera…

Llegué a esta tierra sintiendo que atravesaba un vórtice.

No le vi venir, no lo vi llegar...

no esperaba ya pero reconocí al instante su apabullante falta de miedo.

Besa mis pies, lame mi cicatriz y me bebe hasta la última gota.

con extraordinaria sencillez este hombre grande se arrodilla y me devuelve con un solo gesto todo el amor sacrificado.

Levito y no me contengo. Me asombra su temperatura.

Celebro como una cría su sonrisa espléndida, honra con la rotundidad de un dios la excitación de mi cuerpo.

Hay devoción infinita en todas sus maneras.

Tengo la convicción de estar ante alguien valiente.

Le atraviesa la cara un hombre del desierto, se alternan en su mirada un negro y un vikingo...auna la sofisticacción de la persona que ha explorado y ha entendido con la naturalidad y el instinto de un distinguido animal.

"pase lo que pase, ya ha pasado" me digo….

pase lo que pase, acabamos de suceder:Ilustres salvajes, forasteros y forajidos.

Nos aleja de la senda el mismo entusiasmo, nos alienta a superarnos identica vocación:

amar, bailar, crear y saltar las verjas... reflexionar el camino y asumir el riesgo de experimentar esta otra verdad tan fresca y elástica, más alineada con un destino que no elige nadie más.

Tengo 42

años y estoy profundamente enamorada de un hombre que se merece toda la siembra. También yo merezco la gloria bendita de su cabeza poblada, el sustento de su verbo, el acicate de su pasión…

Y celebramos como críos la fuerza con que se manifiesta, la templanza de este amor que no sabe de ansiedades ni dudas, la certeza de que todo juntos nos parece mejor…

Tengo suerte, tambien fé en la belleza.

Os deseo lo mismo.

Amar asi es un honor.